El crédito «de la nada» provoca la destrucción de riqueza
La política de la Reserva Federal ha consistido en expandir el crédito de la nada, sin tener en cuenta el daño real que esto causa a la economía.
La política de la Reserva Federal ha consistido en expandir el crédito de la nada, sin tener en cuenta el daño real que esto causa a la economía.
La obsesión de la Reserva Federal por la «estabilidad de los precios» ha provocado una economía inestable durante el último siglo.
A pesar de las afirmaciones de que el Sistema de la Reserva Federal es una fuerza «estabilizadora» en la economía de los EEUU, la verdad es que la Fed es y ha sido el principal motor de la inflación durante más de un siglo.
La mayoría de los economistas creen que una economía en crecimiento necesita una oferta monetaria en crecimiento. Aunque parezca una idea de sentido común, resulta ser terriblemente errónea.
Los economistas de la corriente dominante creen que los bancos centrales pueden «controlar» la inflación, la cual, según ellos, en realidad impulsa la economía. Lo único que impulsa la inflación es más inflación.
En los últimos años, hemos escuchado afirmaciones de que los países del BRICS iban a desarrollar una moneda comercial basada en el oro y a desplazar al dólar como moneda de reserva. Sin embargo, ninguna de las economías de estos países puede funcionar con una moneda tan sólida como el oro.
Willie Sutton fue un famoso ladrón de bancos. El difunto Alan Greenspan utilizó los bancos y el sistema monetario para quitarles a los americanos una cantidad de dinero infinitamente mayor que la que Sutton jamás robó.
Muchos economistas creen que aumentar la oferta monetaria ayuda a generar y facilitar el crecimiento económico. Pero no es así.
Yogi Berra, el receptor del Salón de la Fama de los Yankees de Nueva York, solía decir: «Siempre ve a los funerales de los demás.
La velocidad del dinero no tiene vida propia. No es una entidad independiente y, por lo tanto, no puede provocar nada. Al contrario de lo que se suele creer, el dinero no circula. El dinero siempre le pertenece a alguien.