La cadena de montaje prusiana: soberanía praxeológica y la separación entre escuela y Estado
El sistema escolar contemporáneo funciona como un descendiente administrativo directo del modelo prusiano de «fábrica» del siglo XIX.
El sistema escolar contemporáneo funciona como un descendiente administrativo directo del modelo prusiano de «fábrica» del siglo XIX.
La oposición interna a la guerra de un gobierno casi siempre se considera sediciosa —incluso cuando las críticas son acertadas. Ya se trate de la guerra emprendida por Abraham Lincoln o de nuestras guerras de agresión modernas, los ataques contra quienes critican la guerra son los mismos.
A medida que la inteligencia artificial sigue avanzando, se nos dice que temamos las transacciones privadas y que dependamos del Estado para nuestra seguridad. La realidad es que debemos temer al Estado y lo que nos pueda hacer a medida que la tecnología se vuelve cada vez más sofisticada.
Un mito moderno es que cuanto más grava y gasta el gobierno, más «igualdad» genera. Brasil está demostrando que eso no es así.
Las políticas económicas del gobierno reflejan ideas abstractas sobre cómo los agentes desearían que fuera la realidad. La praxeología no se rige por fantasías económicas abstractas.
La última moda entre los contratistas de defensa es el auge de las «neo-primes» de alta tecnología, empresas que segun aplicarán una militarización «inteligente». Sin embargo, la historia y realidad nos dicen que estas empresas se harán infladas y corruptas como sus contemporáneas.
Considerar la Declaración de Independencia como el acto que dio origen a una nación americana unificada es un anacronismo histórico muy común, que proyecta hacia atrás, a la época de la fundación, una visión nacionalista de épocas posteriores.
La elección de Mamdani no es la causa del declive económico. Por el contrario, el descenso de la ciudad de Nueva York hacia el caos lleva muchos años produciéndose, y Mamdani promete empeorar aún más las cosas.
Murray Rothbard lanzó su famosa pregunta «¿A quién beneficia?» para ayudar a sacar a la luz los escándalos gubernamentales. Sin duda, los políticos de Kenia se beneficiaron del asunto de los eurobonos.
La teoría del contrato social se utilizó para criticar una forma de Estado, pero también se empleó para legitimar el Estado-nación moderno.