Carta abierta al secretario del Tesoro Bessent
El Dr. DiLorenzo tiene algunas palabras para el secretario Bessent sobre el verdadero papel de la Fed y su historial en esta carta abierta.
El Dr. DiLorenzo tiene algunas palabras para el secretario Bessent sobre el verdadero papel de la Fed y su historial en esta carta abierta.
La hipótesis del mercado eficiente sostiene que los mercados financieros procesan la información de forma inmediata y correcta. Sin embargo, dado que la EMH se basa en supuestos poco realistas, también debemos cuestionar la eficacia de esta hipótesis.
Los monetaristas han creído durante mucho tiempo que la Fed debería aplicar políticas de baja inflación para contrarrestar los efectos de la bajada de precios mediante el aumento de la productividad. De este modo, según su razonamiento, los precios generales se mantendrán estables.
El bitcoin y el oro están desempeñando ahora el papel esencial que deberían estar ejerciendo los bancos centrales.
La creencia económica dominante es que una economía en crecimiento necesita una oferta monetaria creciente para garantizar la «estabilidad de los precios». Sin embargo, los economistas austriacos creen que no existe una oferta monetaria «óptima».
Una economía de libre mercado no genera puestos de trabajo ni dinero. En cambio, crea riqueza a través del intercambio y la producción. La intervención gubernamental, contrariamente a lo que creen los economistas convencionales, no aumenta la riqueza, sino que la destruye.
Los enredos monetarios de los bancos centrales, tanto en Europa como en los EEUU, ya no pueden ignorarse ni encubrirse. Desgraciadamente, a medida que sus economías se tambaleen, la Fed y el BCE recurrirán a aún más artimañas financieras para encubrir las tonterías monetarias anteriores.
Según la «economía» keynesiana, los recortes de los tasas de interés de los bancos centrales fortalecerán la economía —a menos que ésta se encuentre en una «trampa de liquidez». La verdad es que este tipo de trucos monetarios en realidad debilitan la economía.
En las clases de historia americana se suele enseñar que el ferrocarril transcontinental original fue un gran triunfo. Lo que no dicen es que fue un producto del bienestar corporativo que creó problemas económicos más adelante.
La creencia en el cuento de hadas conocido como Teoría Monetaria Moderna no sólo es endémica en los círculos académicos y gubernamentales en EEUU, sino que también se está abriendo paso en Gran Bretaña. Nos vemos obligados a aprender de nuevo las lecciones de la inflación.