The Austrian Theory of Economic Progress
Everyone wants the one key to economic growth—capital, or technology, or trade. Shawn Ritenour argues there is no single key, and that's exactly what the models keep missing.
Everyone wants the one key to economic growth—capital, or technology, or trade. Shawn Ritenour argues there is no single key, and that's exactly what the models keep missing.
El asesor económico de Trump, Peter Navarro, ha condenado las inversiones multimillonarias de BMW en Carolina del Sur por ser «malas para nuestra economía.» Los comentarios reflejan un mayor desconocimiento de los bienes de capital por parte de los llamados expertos económicos.
Este episodio explora las implicaciones económicas de la deflación, desacreditando el temor generalizado de que la caída de los precios paralice el crecimiento económico.
Las tasas de interés a largo plazo están subiendo y no faltan explicaciones de los sospechosos habituales. Sin embargo, los expertos pasan por alto el papel de la preferencia temporal en la determinación del interés. Los austriacos no cometen ese error.
Böhm-Bawerk nos muestra que el estudio de la acción humana y de la economía en general va más allá del simple paradigma del mundo financiero y monetario. La economía está integrada en toda experiencia humana.
Una de las características únicas de la economía austriaca es una teoría coherente y consistente de los ciclos económicos. Para comprender los ciclos económicos, es necesario entender el papel que desempeñan las tasas de interés en la economía.
Bob recorre los diagramas de las famosas conferencias de Hayek en la LSE para explicar la visión austriaca del ciclo de auge-caída.
Bob explica cómo la futura afluencia de riquezas extraterrestres podría elevar el nivel de vida en la Tierra a corto plazo.
Mientras la Reserva Federal maquina una burbuja financiera tras otra, se nos recuerda que la teoría austriaca del ciclo económico explica lo que está ocurriendo y que hay un camino mejor.
Uno de los mitos de la teoría keynesiana es que, mediante inyecciones monetarias y compras públicas, una economía puede gastarse a sí misma hasta alcanzar la prosperidad. Aunque tal escenario es económicamente imposible, la mayoría de los economistas convencionales siguen creyéndolo.